martes, 23 de junio de 2009

Mujeres y calas

4 comentarios:

Salomé dijo...

¡Qué colorido tan hermoso! Me recuerda a las pinturas de Frida Kählo...
Un besazo enorme para Elsa. ¡Qué gran mujer! ¡Qué arte...!

Salomé dijo...

No puedo remediarlo, Bernardo...
Las "calas" me recuerdan la infancia. En la casa de mi madre había un grupito de calas que florecían no recuerdo en qué fecha. Creo recordar que mi abuela las vendía en el mercado, pero no sé si será fiable este recuerdo; yo debía de ser muy chiquitina entonces- puede que poco más de dos añitos-. Me gustaba ir a ver las calas; tocarlas, observar esa extraña forma como de copa con ese rabito anaranjado en el centro. Es como si ahora mismo las tuviera entre mis manos, con esta textura tan especial que tienen tanto el tallo como la copa, firme pero aterciopelada; puedo sentir las gotas de lluvia que las adornaban los días húmedos, los caracoles que a veces se colaban en su interior... Me veo niña, admirando embelesada los ramos de calas con que mi madre en ocasiones adornaba la entrada; hermosos recuerdos...
Y todo ello gracias a la pintura exquisita de tu madre. Es estupendo. Dale un beso enorme de mi parte por hacer aflorar unos recuerdos tan bellos y que ya casi había olvidado.

Salomé dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Elsa sos mi inspiracion, la fuerza para seguir, con coraje se puede y mucho trabajo ¡ exitos!